miércoles, 15 de febrero de 2017

Big Culo Day 2017: una historia de culos sobrenaturales (?)

¡Hola de nuevo, gente real y ficticia!


¡Tenemos una mini historia! La cosa es que está en Wattpad. Si no pueden leer la historia entera, voy a poner un duplicado aquí mismo. Se agradecería, para los que tienen cuenta ahí, que visitaran el enlace para apoyar a quien escribe.

Zelda aquí: EL CULO DE SU VIDA

Y aquí la historia directa en Blogger:

El culo de su vida


"Él conoció muchos culos a lo largo de sus casi cuatro décadas: culos enormes y también modestos; algunos pálidos como la luna, otros tan dorados como si hubieran sido besados por el sol y unos semejantes al color de la noche. Tocó algunos que parecían hechos de seda, otros musculosos e incluso uno que otro ausente y es que no a todos le toca la misma repartición. Podía decirse que era un experto en ese asunto. Sin embargo, nunca pensó que habría uno en particular que quisiera tocar, apretar, morder y besar por el resto de su vida.

Aquellos glúteos pertenecían a una mujer de cabellos rojizos encendidos tales lenguas de fuego y pecas por doquier: la retaguardia incluida, claro está. Apenas la había visto un par de veces caminar por una plaza y había caído bajo sus encantos. Vestía de forma recatada , con faldas hasta la rodilla―, pero podía adivinar su silueta y el perfecto trasero bajo la tela.

Un día, él estaba sentado en una banca y la esperó. Ella llevaba un libro bajo el brazo, un sombrero de ala ancha y lentes de sol que tapaban su desconocida mirada. Marcaban las cuatro de la tarde cuando la mujer tomó asiento a su lado.

¿Te gustan los libros eróticos? preguntó él leyendo el título para nada discreto y uno que otro dibujo entre las páginas.
¿Por qué no habrían de gustarme? devolvió la mujer con una sonrisa parecida a perlas. Él suspiró, ¿acaso mi apariencia es de una santa virgen?
Para nada, sólo llama mi atención contestó de forma simple.

Ella se quitó las gafas y ojos claros chocaron contra oscuros. Fue pasión desde el primer instante. Él tocó su mano de largos dedos blancos y ella atrapó sus labios con posesión escondida. Una verdadera fiera que no se dejaría domar, pensó él para sus adentros.

Se escondieron tras un árbol, aunque no les importó que el resto fuese testigo de la expresión de sus bajos instintos: él levantó el vestido color marfil que llevaba en ese minuto y acarició con hambre sus muslos de aquella tonalidad lechosa, subiendo por detrás hasta que encontró aquel perfecto culo que sólo ella tenía. Ella rió sobre su oído y con una fuerza sobrenatural puso al hombre contra el tronco, arrimándose sin dejar espacio alguno.

―¿Estás seguro que deseas esto? ―preguntó la pelirroja sin dejar de mirarlo. A esas alturas estaba arrodillada frente a él.
―Claro ―dijo sin pensarlo. Trago saliva.
―Deberías meditarlo mejor ―insistió.

Su sonrisa se estiró de una forma antinatural. Sus ojos claros se tornaron amarillos como los de un depredador. El tipo estaba asustado: la boca se llenó de dientes tal como tiburón y su lengua se transformó en la de una víbora.

―¡Espera, espera, espera! ―pidió apegado al árbol con uñas incrustadas en la corteza. Ella rió y le regaló un guiño.
―Los humanos son divertidos ―comentó volviendo a la normalidad―. Si todavía te interesa, estaré en la misma banca a la misma hora. Por el momento…

Dio la media vuelta y levantó su falda para que apreciara su trasero, tentándolo. Salivó como perro, pero luego sacudió la cabeza, pensando en que era suicidio. ¿Qué diablos era ella?

La noche cayó y él quedó pensando de forma concienzuda. Al día siguiente llegó a la hora indicada y en el lugar exacto. Ella sonrió, complacida.

Mal que mal, valía la pena arriesgarse: era el culo de su vida.

…y también el de su muerte."

¡Gracias por leer!

Alex/Hemilar & Seth Liawar

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